La carrera ya arrancó…

Todavía no suenan las campanas, ni se imprimen las boletas, ni oficialmente comienza la carrera; pero en Hidalgo ya hay quienes están calentando desde hace rato para alcanzar un lugar en el 2027. Y qué bonito es ver cómo, de pronto, algunos políticos descubren una intensa vocación por informar a la ciudadanía, recorrer lugares, tomarse fotografías, rendir informes y aparecer hasta en la sopa; todo sea por recordarnos que existen, ya que en la política, el que no aparece, desaparece… y el que desaparece, pierde puntos en la encuesta imaginaria de sus propios seguidores.
Los recientes informes y movimientos políticos comenzaron a dejar ver a quienes podrían convertirse en los famosos “candidateables” para la próxima elección. Algunos nombres empiezan a cobrar fuerza, otros que hace unos meses parecían caminar cómodamente por la pista ahora comienzan a perder velocidad; o al menos eso es lo que nos quieren hacer creer.
Porque en esto de la política hay una regla no escrita: no importa solamente quién va adelante, sino quién logra que todos crean que va adelante, y ahí comienza el verdadero espectáculo. Lo interesante es que lo que sucede en Hidalgo ya no se queda únicamente en la conversación local, algunos nombres comienzan a trascender fronteras políticas y mediáticas; eso significa que la carrera dejó de ser un asunto de pasillos, cafés y reuniones discretas para convertirse en una auténtica batalla por la permanencia en el imaginario colectivo.
Ahora sí, bandita, prepárense, se viene con Tokio el bombardeo, videos, fotografías, recorridos, entrevistas, informes, reuniones, desayunos, abrazos, inauguraciones, frases inspiradoras y, seguramente, alguna que otra publicación perfectamente calculada para que parezca espontánea de todo aquel que aspire a aparecer en la boleta y no solo eso también tendrá que mantenerse vigente; porque si algo aprendieron nuestros políticos de las redes sociales es que la memoria del elector dura aproximadamente lo mismo que un video antes de que aparezca el siguiente.
Y mientras tanto, están los otros; los que ya fueron señalados por las llamadas fuerzas supremas, esos personajes que parecen tener una estrella más grande que los demás porque alguien, en algún lugar, decidió que podían ser “los buenas” ¡Ah, pero cuidado! En política y sobre todo en la hidalguense las estrellas también se caen.
Sun Tzu, en El arte de la guerra, nos habla de la importancia de conocer el terreno, al adversario y el momento adecuado para mover las piezas, y vaya que aplica; porque quien se apresura demasiado puede mostrar sus cartas antes de tiempo, mientras que quien sabe esperar puede aparecer justo cuando todos creen que la batalla ya está decidida. En la polaca, como en la guerra, enseñar demasiado pronto las armas puede convertir una ventaja en una debilidad.
Por eso veremos una curiosa procesión de aspirantes intentando demostrar que no están haciendo campaña mientras hacen absolutamente todo lo necesario para parecer que sí. “Yo solamente estoy trabajando”, dirán… Sí, cómo no, y nosotros solamente estamos viendo.
La realidad es que rumbo a 2027 ya comenzó la disputa por el posicionamiento; algunos buscarán construir una candidatura desde el trabajo territorial, otros desde las estructuras partidistas y unos cuantos desde el algoritmo. Habrá quienes quieran convencer con resultados y quienes pretendan hacerlo con producción audiovisual de primer nivel.
El problema será distinguir entre ambos, porque mantenerse vigente no significa necesariamente estar haciendo las cosas bien; significa estar presente. Y precisamente ahí estará el trabajo de la ciudadanía: no dejarse apantallar por el bombardeo informativo y recordar que una publicación no sustituye una obra, una fotografía no sustituye un resultado y los “likes” no equivalen a mil votos.
Así que sí, camaradas, la carrera hacia la boleta ya comenzó, aunque todavía quieran convencernos de que solamente están calentando, que corran, que se posicionen, que levanten la mano y que hagan su luchita; que para eso existe la democracia.





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