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"Comienza la feria y sus abusos"

Foto del escritor: Fernanda García
Fernanda García
24 sept
3 min de lectura

Aunque fue publicado oficialmente el tarifario de cobro que deberán realizar los taxistas durante la feria de San Francisco y con el “incremento” del 20 por ciento que se realizó para la jornada normal, los taxistas harán su agosto en pleno septiembre y octubre.


Esta semana se dio a conocer el incremento autorizado por la Secretaría de Movilidad y Transporte de Hidalgo (Semoth), pero resulta que los taxistas no saben nada de eso, porque cuando uno les pregunta cuánto cobran por llevarte a tal punto, ellos dan su precio, pero no el que marca el tarifario oficial.


Además, mientras uno cobra un precio, el otro cobra más o hay quienes de plano preguntan “cuánto te cobran”, para medir el agua a los camotes y poner su tarifa.


Pero la culpa no es del indio, sino del que lo hace comprare, porque mientras la titular de la Semoth, Lyzbeth Robles Gutiérrez, cree que todo va a ser color de rosa con solo pensarlo, la realidad es que deben tomarse medidas para evitar que los taxistas hagan de las suyas.


No basta con decir “aquí tengo el tarifario, aplíquenlo”, porque deben de socializarlo, de entregar el papel y decir que deben respetarlo, sino, habrá sanciones y hacérselas válidas.


Porque eso de dejar que solo se enteren por los medios o por los usuarios, pues no se puede.


La secretaria sigue sin dar una en eso de la movilidad y el transporte, no puede poner a funcionar al 100 por ciento el Tuzobus, no puede controlar a los conductores de las combis, no puede regular a los taxistas, en fin, no puede poner orden.


Los taxistas se pasan, por donde les cabe, el tarifario, y en las noches abusan al triple. Y como cada año, la feria de San Francisco es su mina de oro, porque cobran las perlas de la Virgen.


Y aunque uno sube a redes sociales sus quejas, la Semoth dice que para que la queja pueda ser atendida, el usuario debe dar el número de taxi, placas, nombre del conductor, especificaciones del taxi, si está casado el chófer, cuántos perros tiene, a qué hora sale por el pan y por demás.


Hasta parece que no sabe que los taxistas son abusivos; se salvará apenas el 1 por ciento, pero la mayoría son abusivos y hasta se enojan porque les pidas que cobren lo que marca el tarifario.


Y luego, todavía te agreden, llevan a la amante o a la esposa en el lugar del copiloto y te quieren cobrar el pasaje completo.


La verdad es que en Pachuca el transporte público está del nabo; las combis se pasan los altos, van a alta velocidad, llevan sobre cupo del sobre cupo, van viendo el celular mientras manejan, etcétera.


El Tuzobus sigue tardando horrores en pasar en las estaciones, te haces una hora en un tramo que podrías recorrer en 20 minutos, sus puentes peatonales interminables, pues aunque hay escaleras, debes caminar un tramo de esos puentes, o hay otros en los que no hay escaleras y te tienes que aventar las rampas larguísimas.


Los taxis, pues bueno, ya sabemos. Siempre de abusivos y nadie les dice nada.


A Lyzbeth Robles le quedó grande el puesto, y aunque por lo menos sabe de qué va su secretaría, pues no sabe cómo resolver los problemas de movilidad. Seguramente está deseando que los dos años que quedan de la administración pasen de volada, para descansar y desaparecer del ojo público por lo que no hizo en seis años.


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