Sigue la mala racha del PRI, pero este año es el peor.
- Fernanda García

- 14 abr 2022
- 3 min de lectura
En 2018, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Hidalgo sufrió su primer descalabro en una elección, y desde entonces no ha podido retomar el camino que desde hace más de 90 años mantenía y lo colocaba como el partido poderoso en la entidad.
Y es que el efecto Andrés Manuel López Obrador no ha dejado de tener presencia en el estado, incluso en este proceso electoral, ya que se vislumbra, lamentablemente, que llegará un gobernador emanado de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), aunque con sangre priista.
Hagamos un recuento de los daños: en 2018 la aplanadora obradorista se apoderó de Hidalgo cuando ningún partido logró tener diputados locales y federales en las respectivas cámaras, así como senadores, todos se los llevó Morena, los pocos perfiles que llegaron al Congreso representando a otros partidos fueron por la vía plurinominal.

Sin embargo, el trabajo legislativo de los morenistas dejó mucho que desear, pues no trabajaron y aun así tuvieron el descaro, algunos, de reelegirse, pero eso no fue lo peor, sino que a la gente les valieron las notas periodísticas en las que se informaba sobre el nulo desempeño de sus representantes. Pero bueno, esa es otra historia que estoy segura se volverá a repetir este año, nadie va a leer o investigar sobre los candidatos a la gubernatura.
En 2020, aunque el PRI pudo retener algunos municipios, esto no fue suficiente, pues de nuevo Morena y sus aliados fueron mayoría; otro golpe directo al corazón del PRI que creía estar repuesto del nocaut de dos años atrás.
Aunque este año es importantísimo, pues significa seguir siendo el rey indiscutible de Hidalgo o perder ante un partido que es como el equipo de futbol del América, o lo amas o lo odias, es un hecho histórico que no quiere vivir, porque el mundo se les vendría encima, podría haber fractura partidista al salir los “te lo dije”.
El PRI no realizó su mejor movimiento, pues cederle a Acción Nacional (PAN) la encomienda de llevar a cabo el proceso interno de selección le ha salido caro, y en lugar de beneficiar a su candidata y a los partidos que integran la coalición, los está llevando al hoyo poco a poco.
La sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) determinó que el PRI realizó actos de simulación al invitar a su candidata a actos partidistas como secretaria general del partido a nivel nacional; sin embargo, casualmente solo fueron en Hidalgo y en los demás estados donde hay elecciones no.
Además, pidió al Instituto Nacional Electoral (INE) calcular las erogaciones realizadas para diversos espectaculares que sí tenían relación con la entonces precandidata, y que estos, así como las actividades “partidistas” realizadas, las sume a los gastos de precampaña para que determine si hubo rebase en el tope o no.
Si sigue así, el perder las elecciones de este año sería como recibir una puñalada mortal, pero se resistirá a morir, mientras que Morena, al igual que el América (siguiendo con la analogía), no habría quién la aguantara, sería su gran logró que estaría festejando todos los días durante seis años.
Yo sigo en la misma, hasta la fecha a mí ningún candidato me convence, y estamos a mes y medio de la elección, pero espero que la ciudadanía ya haya tomado partido y vote por el partido que le convence, el candidato o sus propuestas, y no porque es el partido de moda, o el que representa a AMLO, o porque Morena es AMLO. En fin, voten por quién quieran, pero ejerzan su voto razonado e informado.




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