Se acabaron las precampañas.
- Fernanda García

- 10 feb 2022
- 2 min de lectura
Ayer concluyó el periodo de precampaña, y como era de esperarse, los dos precandidatos más sobresalientes, Carolina Viggiano Austria y Julio Menchaca Salazar, ofrecieron pan con lo mismo.

Y es que durante sus encuentros con la militancia de los partidos que los postulan, Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y Acción Nacional (PAN), respectivamente, ambos reconocieron que en Hidalgo hace falta empleo, combatir la pobreza, mejorar las vialidades, empoderar a las mujeres, mejores salarios, más igualdad, más educación, etcétera, etcétera, etcétera.
Y aunque sostuvieron, por separado, que son la mejor opción para representar al partido y gobernar un estado sumido en la pobreza y desigualdad social, lo cierto es que no ofrecieron soluciones.
Como siempre, solo buscaban el aplauso, beneplácito y la selfie del recuerdo con sus seguidores, de quienes mañana ni se acordarán.
Pero no podíamos esperar otra cosa de quienes se pasaron por el arco del triunfo las recomendaciones que hicieron las autoridades sanitarias para evitar más contagios de Covid-19.
Pues se les dijo que nada de saludos, y ahí fueron, a saludar de beso, abrazo y apapacho a los ancianos, niños y bebés; dijeron que nada de selfies, y ahí van a posar con los simpatizantes y militantes; dijeron que sana distancia, y vimos los espacios en dónde se presentaron con muchas personas, ni siquiera hubo separación de sillas aunque sea para disimular.
El único que sí cumplió con algunas medidas sanitarias fue el preabanderado de Movimiento Ciudadano (MC), Francisco Xavier Berganza Escorza, pues en el único acto de precampaña que realizó, o que se conoció, en Tulancingo quedó más grande el salón que rentaron que los asistentes que lo ocuparon.
Y es que, hablando en serio, el cantante fue desairado por la militancia naranja, aunque también hay que reconocer que el partido está perdiendo fuerza en el estado, no ha logrado nada desde hace muchos años, al igual que el Partido del Trabajo (PT) y en Verde Ecologista de México (PVEM), aunque estos últimos han buscado alianzas que les permiten continuar con vida en el mundo electoral y seguir viviendo del erario público.
Pero el intérprete de Qué es la Libertad no tiene la culpa de que un partido con pocas aspiraciones le haya dado alas para contender por la gubernatura a sabiendas de que ya no figura en ningún lado.
El cantante quiere seguir figurando en los medios, aunque sea con notas negativas, pero el partido quiere buscar la manera de seguir mamando del erario aunque tenga que postular a alguien que en más de un mes solo logró 800 firmas de apoyo ciudadano para contender sin partido.
Procesos electorales van y vienen, pero los discursos siguen siendo los mismos. Los partidos imponen candidatos y a los militantes les prometen las perlas de la Virgen con tal de apoyar a la imposición, pero la verdad es que nunca sale de los partidos un candidato que en verdad valga la pena.
Lo malo es que solo tendremos tres opciones para elegir al nuevo gobernador o gobernadora y a no hay un perfil bueno.
Carolina y Julio tuvieron la oportunidad de mejorar las condiciones en Hidalgo y no lo hicieron, y ahora aseguran que de llegar al Ejecutivo estatal lo podrán hacer, pero la realidad es que solo trabajarán por sus intereses y a los hidalguenses no les quedará de otro más que apechugar lo que elijan en las urnas.




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