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El PRI y Carolina ahora saben lo que se siente cuando las encuestas “vendidas” no les favorecen

  • Foto del escritor: Fernanda García
    Fernanda García
  • 7 abr 2022
  • 3 min de lectura

Cuando las preferencias electorales le favorecen a uno, el otro dice que son encuestas compradas y no reflejan lo que en verdad desea la ciudadanía, pero cuando se voltea la tortilla, el que antes era favorecido ahora dice que hay una "mano que mece la cuna" de quien publica esos resultados.


Este caso se presentó esta semana con la candidata de la coalición Va por Hidalgo Carolina Viggiano Austria, pues el Consejo Coordinador Empresarial de Hidalgo (CCEH) presentó los resultados de la empresa Parametría en la que detalló que el abanderado de la candidatura común Juntos Haremos Historia en Hidalgo, Julio Menchaca, le lleva una ventaja de 20 puntos porcentuales al arranque del periodo de campaña.


Dichos resultados “falsos”, “comprados”, “amañados”, como dicen algunos priistas y equipo de campaña de la candidata, hacen encender el enojo de los tricolores, pero ahora son ellos quienes aseguran que irresponsable que el sector empresarial “irrumpa en el proceso electoral” y haga pública una encuesta falsa, pues, según ellos, los números les favorecen.

Tal parece que ahora no les gustó estar del otro lado, del lado perdedor, parecen niños de cinco años que se enojan cuando no ganan el juego, que comienzan a llorar porque aseguran que les hicieron trampa, pero eso pasa porque todo el tiempo les dejan ganar y nadie les dice que a veces se gana y a veces se pierde.



Y tal es el caso del Partido Revolucionario Institucional (PRI), pues desde 2018 no le ha caído el veinte de que desgraciadamente el efecto Andrés Manuel López Obrador sigue haciendo de las suyas; el PRI sigue pensando que esto es un sueño y que mañana que despierte todos volverán a creer en él y volverán a votar por él, y seguirán reteniendo a Hidalgo por seis años más.


Pero la verdad es que su candidata no más no le echa 'ganitas', su discurso de arranque de campaña fue equis, no emocionó, no transmitió esa energía que debería de haberse sentido en un arranque de campaña. Y para rematar, se aventó la puntada de que protegerá a los hidalguenses como una madre cuida a sus hijos.



Por favor, una madre cuida hasta con la vida a sus hijos porque los quiere, pero todos los políticos, o por lo menos el 99.99 por ciento de ellos, quieren llegar a un puesto de elección popular para atender sus propios intereses y la de otros, pero nunca para buscar el bienestar de la ciudadanía.


Además, Carolina tiene el antecedente de su pueblo natal, Tepehuacán de Guerrero, en donde, dicen, no ha hecho nada por el municipio, incluso, de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), sigue siendo uno de los municipios de Hidalgo más pobres.


La verdad es que su equipo de campaña está haciendo lo imposible por llevar eventos de gran nivel, como los que distinguen al PRI: acarreados, matracas, gritos, banderas, etcétera; pero Carolina Viggiano no más no saca el ¡FUA! para encender a sus simpatizantes.

Y no es que minimice su esfuerzo por solo ser mujer, lo que quiero decir es que se supone que es una mujer que ha estado en la política por muchos años, cobijada por grandes priistas, y ya nos damos cuenta que no ha aprendido nada, no sabe dar un discurso con fuerza, impacto, enérgico, un discurso que haga vibrar a los presentes, un discurso con el que digas, ¡Ah, no manches, esta mujer si va a luchar porque tenga una vida mejor; esta mujer sí me representa”.


¿A caso cree que Miguel Ángel Osorio Chong, Francisco Olvera, Omar Fayad, llegaron al cuarto piso solo por ser priistas?, pues obvio no, llegaron a ser gobernadores porque supieron expresarse frente a su gente, supieron enfrentar a sus adversarios, supieron vender sus propuestas, acercarse a la gente, hacer lo que un político debe hacer en un proceso electoral; es decir, darse baños de pueblo aunque llegando a casa se dieran baños con cloro para quitarse el olor a pueblo.


A Carolina le falta, y le falta un buen para ser una verdadera hija de la politiquería, porque se siente más segura estando arropada por sus padrinos, que hacer las cosas solas. Nadie le avisó que en este proceso electoral estaría sola, o tal vez ella pensó que no sería tan difícil participar en un proceso electoral.


Esto apenas está arrancando, tenemos casi dos meses para que levante en las encuestas y los priistas dejen de hacer berrinche porque una “encuesta falsa” no les favorece, porque esto no se acaba hasta que se acaba y en lugar de despotricar en contra del CCEH, deberían de darle su regañada a Carolina para que le meta más galleta a sus actividades proselitistas, pues se juegan la permanencia en el Ejecutivo estatal.

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