Crónica de una mujer violentada en Actopan.
- NoticiasTerritorio-H

- 1 dic 2021
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Nota. Los nombres reales, por seguridad, fueron cambiados.
Sandra, una madre soltera con dos hijos, uno de 7 y 9 años, inició su relación con Omar “N.” Para estar bien con su pareja decidió llevarse a sus hijos al Estado de México con sus familiares y así ella pudiera estar sola con Omar y proteger a sus hijos de la violencia de su actual pareja. Después de unos meses, Sandra se embarazó de Omar. Según su médico estaba en espera de gemelos. Pensó que eso les uniría más a él y así cambiaría su comportamiento. Cuando Omar se enteró, no le creyó y en recompensa la empezó a maltratar más.
La familia de Omar empezó a decir que los hijos no eran de él, y empezaron a decir que Sandra engañó a su pareja y andaba con otro. Omar, con apoyo de su familia mantenían vigilada a Sandra y le reportaban todo lo que ella hacía. Cuando Sandra quería salir, la familia de Omar de inmediato lo reportaba y evitaban que ella escapara. En una tarde, cuando ella quiso huir, ya que no tenía apoyo, llegó Juan y le dio una golpiza a tal grado que fue ingresada de urgencias al Hospital de #Actopan por fuertes dolores en su vientre.
Ella, reaccionó y quiso huir de ese círculo de violencia y en lugar de regresar con Omar, pidió apoyo a unos amigos de Actopan para que le permitieran vivir ahí mientras levantaba su denuncia en el Ministerio Público (MP). Sus amigos se lo permitieron, y después de un tiempo le pidieron que se retirara de esa casa, ya que empezaron a recibir amenazas de Omar y de sus familiares.
Sin familiares en Actopan, ni amigos que le pudieran ayudar, y esperando el inicio de trámite en el MP, no tenía a dónde ir y una mujer que atendía una cocina económica, le recomendó acudir a la Instancia de la Mujer de Actopan. En un inicio no quería acudir ya que pensó que iba a batallar con trámites y temía por su seguridad. De pronto, sin dinero, sin red de apoyo y en el fondo, con la esperanza de conseguir por lo menos una orden de restricción, se atrevió a acudir a la dependencia.
Al llegar ahí recibió atención médica y psicológica y se sorprendió que pudo resguardarse algunos días en unas instalaciones que, por seguridad, cambian constantemente de lugar. Por lo menos ya tenía en dónde comer, bañarse y dormir, mientras el grupo de abogados de la Instancia de la Mujer empezaron a dar seguimiento a su caso, además de poder contactar a su familia y esperar a que llegaran por ella.





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